INTRODUCCIÓN

El ministerio de la capellanía es un llamamiento antiguo y noble dentro de la iglesia. El ministerio del capellán es compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que se encuentren en necesidad. Los capellanes son hombres y mujeres que aceptan el compromiso de ser instrumentos de Dios en su proceso de restaurar la salud mental, física, social y espiritual de la humanidad – especialmente de los más necesitados.
Un capellán es una persona que ha aceptado el llamamiento del Señor Jesucristo de servir a la humanidad en el espíritu expresado por Lucas 4:18 -19 que dice: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”
Hoy día, el término capellán hace referencia a aquellos ministros que ejercen su labor pastoral en instituciones públicas y privadas representando no a una iglesia en particular, sino al creador y sustentador de este universo. El capellán es el miembro del clero que no espera que la gente le venga a la iglesia con sus necesidades, sino sale a buscar a los necesitados en donde estén.

OBJETIVO GENERAL

Formar integralmente al profesional en el área de teología y de consejería profesional, que le califique para ayudar a la gente en sus problemas emocionales, espirituales y de desarrollo integral.


COMPETENCIAS:

La bendita presencia de los capellanes se hace notoria tradicionalmente en asilos, cárceles, hospitales, e instalaciones militares. Pero su socorro y consejo espiritual se extiende a las universidades, agencias públicas como el cuerpo de bomberos y policías, clubes cívicos, instituciones benéficas, y en los barrios bajos y la calle misma.

PERFIL DEL EGRESADO

Son varias dependiendo de las necesidades que las personas presentan y las instituciones en que trabaja. Pero siempre es un representante de Dios, un pastor espiritual y un consejero.
Como “representante de Dios,” lleva ante el Señor las necesidades de su pueblo. El capellán está atento a oír las penas y temores de la gente: comparte sus alegrías y esperanzas y los levanta después de los fracasos. Por su interés personal, su disposición de compartir con la gente en lo bueno y en lo malo, y por el socorro que les da, la gente siente el amor de Dios.
Como “pastor espiritual,” él le recuerda a la gente que solamente hay vida en Jesucristo y que nuestra vida solamente tiene sentido en él. El capellán le recuerda a la gente la importancia de seguir los principios de vida establecidos por Dios. Su presencia bendice a la gente y les da fortaleza para seguir adelante un día a la vez, manteniendo la vista en Cristo.
Como “consejero cristiano,” el capellán ayuda a la gente a utilizar sus recursos espirituales, y a tomar decisiones de acuerdo con la voluntad de Dios. Oye a la gente y les comparte sabiduría. Les da calma espiritual y tranquilidad mental para que puedan salir de sus problemas.

DURACIÓN:

Cinco años 48 asignaturas, con 160 horas crédito.

METODOLOGÍA:

Cada asignatura contará con un Software que contiene Material del curso, bibliografía, power points, videos, archivos en PDF y evaluaciones.